Entrevista con Sara Costa
Sara Costa (Saraseaside) estudia Bellas Artes y nació en Barcelona en 1987. Con sus fotografía retrata su cotidianeidad de una forma fugaz, etérea, leve. Nos encontramos con ella para hacerle unas preguntas y entender un poco más su mirada.
¿Te ves como fotógrafa?
No lo sé. Es una buena pregunta (risas). No lo sé la verdad, porque hasta el momento nunca he realizado nada por encargo y no sé hasta que punto podría costarme.
Eso te iba a preguntar… ¿Te ves fotografiando cosas que te son ajenas?
Tendría que poner muchas más energías en ello que las que pongo con las fotos que hago ahora. Digamos que las fotos que yo hago no cuestan nada.
¿Miras o imaginas?
Me gusta imaginar pero lo que más hago es mirar. No soy intervencionista. Muy pocas veces les digo “ponte así”. Siempre es más bien… quieto!!
Mi entorno se va acostumbrando a ese “quieto!” Y tengo entrenadísimos a según quien. Hay gente a la que le cuesta más y gente a la que menos. Pero bueno, me gustaría poder poner en práctica y ejercitar más el “ponte así”.
Y un poco en esa línea… ¿buscas o encuentras?
Según… hay épocas en las que tampoco estoy pensando en la foto. Esas épocas son las que más me gustan…. En las que no piensas en hacer la foto, sino que te encuentras con ella.
En tu fotolog un día escribiste: “Ahora hago ganchillo. Por eso no hago fotos”
Tengo muchas épocas en las que me enfado con cosas mías y necesito evadirme, como por ejemplo con el ganchillo que es creativo pero no deja ser algo mecánico. Digamos que ése día estaba un poco rebelde (risas). En realidad mi relación con la fotografía es muy personal, no podría dejarla de lado.
¿Si desaparecieran las cámaras de fotos, con qué crees que cubrirías esa necesidad de expresión personal?
Dibujaría; y si las cámaras de foto no existieran y existieran las de vídeo puede que cogiera una de vídeo. De hecho me llama mucho la atención también pero me parece muy diferente.
Con la fotografía en Internet enseñas tu intimidad en un medio muy anónimo, contrario a esa intimidad…
Tú enseñas lo que quieres. Creo que tampoco eres realmente consciente de a quién ni a cuánta gente estás enseñándolo ni de qué muestras exactamente. No lo piensas porque yo creo que yo pienso del modo en que yo miro… Miro mucho, pero creo que todos los que colgamos cosas miramos también, no? De lo que no soy consciente es de esa parte de la gente que mira sin aportar.
Muchas veces acompañas tus imágenes con frases o textos…
Estoy en una época de transición y creo que eso también conlleva que no me salga poner tanto texto acompañando las imágenes. Pero me gusta mucho. Si lo pongo es a conciencia, y en el fondo creo que también es algo que me identifica.
Alguna vez has intentado lo contrario… ponerle imágenes a un texto?
Yo por mí misma no. Sí en ejercicios para la universidad, pero es una cuenta pendiente.
Ya tocaba esta pregunta… ¿Por qué analógico?
No quiero ser la típica del tópico de “me encanta todo el proceso entero”. Pero es así, me encanta, y no sólo eso sino la estética del film. Y si mi manera de hacer fotos es una tiene lógica también que sea con película.
Yo empecé con el fotolog, como muchos… porque en la Massana un profesor me animó a que me comprara una cámara compacta digital. Cuando ya empecé más a flickear fue cuando me compré una Lubitel por Internet. Yo no sabía nada de analógico, absolutamente cero. Y con la Lubitel que ya de entrada era sin fotómetro, medio formato… pues aprendí muchísimo.
Y a partir de ahí vas tirando del hilo. Vas investigando y mirando y te preguntas y descubres…
Tienes fetiche con las cámaras?
Puede que un poco sí… Sí (risas), creo que sí. Ahora tengo pensada una pero no tengo ni un duro. Porque me encanta mi Canon F1 pero me parece muy pesada para llevarla en el día a día. Al final caigo en el error de pensar.. hoy la llevo o no?
Explícanos el álbum de Tonny.
Ese fue un trabajo para la facultad de Manchester. Es un reportaje de dos familias, están Tonny y Wivine. Mi planteamiento fue: voy a hacer fotografías de algo concreto, voy a describir a alguien mientras lo descubro.
Tonny era un vecino de una amiga. Un día lo encontramos en la calle plantando plantas en el hueco de un árbol y me pareció entrañable y empezamos a hablar con él y quise hacerle fotos. Me lo pensé bastante porque también era muy tímido, muy introvertido… Un hombre jubilado, inglés, clásico, con sus plantas, sus gatos…
Volvimos y le comentamos que era para un trabajo de la facultad, simplemente hacer fotografías y hablar con él. Lo de las fotografías no le hizo mucha gracia. Al final dijo que sí con la condición de que no saliera su cara, de que él no saliera. Le robé un par de fotos en que puede vérsele y al final de todo ya le dije… Tonny te puedo hacer un retrato, por favor? Y posó.
Me encantó. Quedamos con él tres días, nos invitaba a té con pastas, era muy british. Jamás nos enseñó más casa que la salita de la entrada y eso también me daba mucha curiosidad, no? Porque la decoración me parecía muy femenina, tenía flores en un jarrón, una partitura de “Titanic” abierta en el atril, estaba leyendo Anna Karenina, de Tolstoi…
Y para contrastar con Tonny contacté con una familia de la república “democrática” del Congo, una mujer con tres hijos. Fuimos a su casa, era una mujer inmigrante que había sido periodista en su país y se fue de allí embarazada, con muchos problemas… nos lo explicó todo con mucho sentimiento, muy cariñosa… y el niño pequeño estaba mientras por ahí y todo eso daba mucho juego. En comparación Tonny vivía solo, con gatos, inglés… Ella era inmigrante, una familia, pobres… ya sólo lo que nos traían como tentempié era significativo: él nos invitaba a té con pastas y ella nos traía panchitos, salami, Fanta… todo de color, como una fiesta.
Hay cierto aire fugaz, etéreo en tus fotos y delicado al mismo tiempo. Me parece que creas una coherencia a partir de lo ambiguo. ¿Crees que eres un poco así?
Sí. (risas)
Siento ser tan escueta, pero realmente me has dicho algo muy bonito y aunque parece un poco arrogante afirmarlo así, bf,! no sabría que más decir.
Tranquila, es una de tus marcas. Parece que se te ve en tus fotos de alguna forma. Igual es la imagen que quieres dar…
Puede, tengo esa parte pero tengo muchas otras. Soy persona y todos tenemos mil caras. Pero sí que siempre me he sentido un poco así y supongo que ahora es una época en que estoy buscando más la fuerza. Me he independizado, han pasado muchas cosas… la vuelta de Erasmus, murió mi abuelo ese verano… son cosas personales pero afectan, y hacen que una tenga mayor necesidad de encontrarse. Quiero volverme fuerte.
Por eso creo que estoy en plena evolución y ahora me cuesta más hacer fotografías. Siempre me he sentido frágil y tal… pero me digo a mí misma “espabílate, estás creciendo, ya lo has hecho! ya eres adulta!…” y quizás me falta encontrar la forma de buscar esa fuerza en mis fotos.
De todas maneras esto que dices que me parece súper bonito me crea una inseguridad porque jamás lo he controlado… No sé cómo hago para que las fotos parezcan así.
Me gusta mucho cómo fotografías a tus perros, tienen mucha personalidad.
Esto tiene cierta explicación porque a Peach lo tengo desde que tenía once años y entonces es casi como mi hermano. Lo digo flojito porque hay mucha gente que se altera si comparas a un perro con una persona, pero se ha criado conmigo y yo pasé de aburrirme los veranos en el piso de mi abuela a de pronto tener un perro, jugar con él, disfrazarlo, enseñarle a hacer trucos… tanto tiempo con el animal es imposible no verlo como una persona. Tengo tres perros y cada uno tiene su personalidad, además muy marcada. Palmete está muy triste por la muerte de Philippe. Lucca es muy jovencito y es un nervio…bueno, los adoro!
El tiempo pasa también en las fotos… ¿qué pasa cuando ves las fotos que hiciste hace tres años?
Es peligroso eso, eh? Yo estuve con un chico tres años y claro, luego esas fotos las ves y duelen. Duele ver a Philippe, a mi abuelo…
Y al margen lo que te pueda recordar a ti, ¿te sientes orgullosa de lo que hiciste hace un tiempo?
Ambas cosas. Hay cosas que dices… “madre mía, por qué hice esto?” Y otras que me encantan, y también entiendo por qué las hice. A mí me encantan mis fotos de Menorca. Me siento muy identificada con ellas porque era el momento para hacerlas, estaba muy guay, todo fue genial… fueron 15 días con unos amigos, con la bici, la mochila, no teníamos nada, dormíamos en la calle… Nos pasó de todo y hace tres años o más de esas fotos pero las entiendo mucho. Entiendo por qué las hice todas, las feas y las bonitas.
También pasa a veces sentir que si no tienes fotos de algo parece que no tengas recuerdos de esos momentos.
Sí, además yo tengo muy mala memoria, en cambio si hago una foto puedo acordarme de todo lo que pasó antes y todo lo que pasó después. Y te sientes culpable un poco si no tienes más fotos. En el caso personal de mi perro Philippe, de mi abuelo… es como… “¿Por qué no les hice más fotos?”
Y sí, supongo que también está eso de querer agarrarte un poco al momento. Lo mismo no sé hacerlo sin la cámara o ni siquiera con la cámara sabes hacerlo aunque lo intentes.
Me gusta mucho mirar fotos. En mi casa jamás ha habido nadie pesado con las fotos… y aparecí yo. Tengo en mi casa muy pocas fotos de cuando era pequeña. No sé si eso también me ha movido un poco… no desde el nivel trauma, pero sí que me habría gustado más tener fotos cotidianas. Están las fotos de los momentitos, por ejemplo comuniones, cumpleaños… pero no fotos de los días, y quizás eso es lo que intento.











Sara eres una artista y siempre te lo hemos dicho!
Sigue con tus fotos, son una obra de arte que se agradece contemplar y disfrutar!
Muy buena y natural la entrevista, y más si conoces a Sara porque realmente ella es así.
Un petonet,
GEMMA F.
Una entrevista preciosa y muy sincera
encantadoras, las fotos y tú.
Que dulce entrevista, hacia meses , que no acababa un a, y mucho más disfrutándola. Me gusta la espontáneas que parecen las respuestas.
PRINCESA ARTISTA!!!!!!!!!
Más que una entrevista parece un diálogo, una conversación entre amigas,me encanta la naturalidad de las preguntas y la espontaneidad de las respuestas, parece que el navegante se mete de lleno en la conversación. Preciosas imágenes.
Interesante entrevista e interesante trabajo, tienens fotografías realmente geniales.
Un saludo.