14 oct
2009
Posted in: Interview
By Dayuela    No Comments

Entrevista con Laura Torres Gandia alias Parpadeo


D :¿Unas palabras sobre ti?

L : Uff, creo que es la pregunta más difícil de todas.
Pero bueno, puedo empezar por las verdades incuestionables: me llamo Laura Torres, nací hace 20 años en un pueblo de Alicante y estudio desde hace dos en Barcelona. A partir de aquí lo que diga no es muy fiable. Creo que a menudo me contradigo, soy impulsiva, más emocional que racional, tranquila, sensible y un poco valiente.

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© Blai Biosca y Laura Torres Gandia

D: Cuando descubrí tu galería de fotos en Flickr « Parpadeo », algunas de ellas me recordaron a la fotografía de Ryan MC Ginley. Es un estilo de fotografía muy personal… en la intimidad, con una naturalidad a veces primitiva. ¿Cómo describes la relación que mantienes con tus imágenes y con la fotografía en general? ¿Qué es lo que te interesa?

L : Un profesor nos dijo el otro día que cuando creamos algo sin un aparente por qué es cuando salen las cosas más interesantes, porque salen de algún lugar más adentro, más nuestro, más de verdad. Pero la clave está en preguntarse después por qué escribí esta palabra y no esa; por qué hice esta fotografía así y no de otra forma… Yo acostumbro a moverme por impulsos, sin pensar demasiado. Pero es bueno y ayuda a conocerse también a uno mismo intentar darle después una explicación a lo que se ha hecho. Y siempre que se busca se encuentra, aunque ni siquiera exista la verdad o el motivo.
Con todo esto quiero decir que para mí hacer fotos es una de esas tantas cosas que hago por impulso y normalmente no hay proyectos detrás o ideas que quiera desarrollar. Las fotos salen en un momento concreto, con personas concretas y si el momento o las personas fueran otras ya no sería la misma foto. Fotografío lo que me rodea, a la gente que quiero, en los sitios que me gustan…
Creo que podría decir que para mí la fotografía es una forma de memoria. Hay quien escribe un diario; yo hago fotos. Y cuando miro una de esas fotografías algún tiempo después no veo sólo lo que aparece en la foto, sino que recuerdo el momento exacto en que pensé: “ay, qué bonito. Quiero guardarlo”. Es triste, pero mi memoria necesita de la tecnología. Igual que ya no sé hacer grandes divisiones sin calculadora creo que perdería muchos momentos si no tuviera fotos que me los recordaran.
Quien vea mi galería de Flickr nunca verá lo mismo que veo yo al mirarla, pero creo que las fotos sugieren por sí solas que hay vida más allá de ellas, y cada uno puede imaginarse lo que quiera. Me parece bonito.

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© Laura Torres Gandia – La luz dibuja

D: ¿Cuántas cámaras tienes y cuáles utilizas más? En qué momento?

L : Bueno, el tema de las cámaras va muy ligado a la economía de cada uno, y la mía me da pocas posibilidades. La cámara con la que empecé a hacer fotos era una digital compacta que me regalaron al cumplir los 17. Hace dos años en la universidad tuve una asignatura de fotografía y trabajábamos en analógico, revelamos en laboratorio… así que un amigo me prestó su vieja cámara, una Canon AE1 manual que al poco tiempo se estropeó, dejándome con el gusanillo de tener una réflex analógica. Y hace justo un año me compré una Minolta x-370s por 100 euros que es con la que hago casi todas las fotos.
Después, hace unos meses, gané en un concurso un vale de 400 euros en la Fnac y me compré la única réflex digital que me llegaba para el presupuesto, una Olympus E-420 que todavía no sé bien cómo funciona y que he usado básicamente para hacer algún autorretrato y fotos de danza, las dos cosas que no me permite la analógica.
Creo que tengo una irracional nostalgia por el analógico, pero siempre valoraré más el negativo que la tarjeta de memoria. Me encanta ese momento al salir de la tienda de fotos con los negativos en la mano y ponerme en la misma puerta a ver cómo han quedado. El analógico te exige seleccionar, priorizar, no apretar el botón hasta que estés seguro del encuadre que quieres, de que ese es el instante… No desvirtúo con esto el digital, pero creo que para mi forma de fotografiar siempre me sentiré más cómoda con el analógico.
Y me encantaría tener una cámara de medio formato, Hasselblad o Rolleiflex, pero en un futuro cercano lo veo difícil.

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© Laura Torres Gandia – Lo que se llevo el tiempo

D: ¿Nos puedes presentar una o dos fotos importantes para ti? (una o dos de las tuyas, una o dos de otro fotógrafo)

L : Pues hay una fotógrafa que creo que ha marcado mucho mi mirada y mi planteamiento. Me encanta la presencia del cuerpo que hay en las fotos de Francesca Woodman.
Hay una foto en concreto que forma parte de una serie de autorretratos que se hizo en una casa abandonada, y en los que parece que su cuerpo se une con los elementos de la casa. A mí me parece que nos está diciendo: todo es lo mismo, cuerpo y pared son sólo materia.
Me interesa mucho reivindicar lo natural del cuerpo. Hay mucha gente que no entiende que pueda hacerme fotos en las que salgo desnuda, y mucho menos que las suba a internet. Pero mi educación, mi mentalidad… ha visto siempre el cuerpo como la cosa más natural que puede existir, y precisamente por eso que refleja Woodman en sus fotos, porque no es más que materia, que piel. Creo que todavía se relaciona demasiado desnudo con sexo, cuando hay una distancia enorme entre una cosa y otra. Veo que la sociedad va para atrás en la forma de tratar al cuerpo: Mis padres vivieron su juventud en pelotas, y ahora cada día desaparece una playa nudista; estamos hartos de ver pornografía pero nos escandalizamos si vemos el pezón de una chica decente en una foto. Esa contradicción creo que sólo se acabará si se enseña el desnudo en lo cotidiano. Yo no quiero dejar de subir una foto porque se vea un culo, porque ese culo estaba ahí cuando hice la foto, porque ese culo está ahí en mi vida y es más mío que mi ropa.
Así que presento ese autorretrato de Francesca Woodman y un autorretrato que me hice y que ahora veo que inconscientemente tiene la misma idea de fondo que el de ella.

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© Francesca Woodman

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© Laura Torres Gandia – Blancosobreblanco

D: ¿Cuál es el mejor momento que te ha proporcionado la fotografía?

L : Recuerdo un día, hace dos años, cuando tuve la asignatura de fotografía en la carrera, que la profesora nos mandó hacer retratos a desconocidos. Como la facultad estaba en plenas Ramblas de Barcelona, era el lugar perfecto para encontrarte todo tipo de personajes. Me pasé la mañana entera pidiéndole a la gente si podía hacerles una foto. Al principio me costaba perder la vergüenza, y por supuesto había personas que no entendían para qué querías una foto suya, pero con la excusa de que era un trabajo para clase casi todos acabaron cediendo. De ese día salieron una serie de retratos, algunos de los cuales amplié manualmente y que se pueden encontrar con el nombre “rostros de ciudad”. Todavía tengo muchos negativos de ese día sin ampliar, pero fue bonito poder esconderme detrás de la cámara para mirar sin disimulo a la gente a los ojos. La cámara también puede ser una forma de escudo, yo creo que te da más seguridad para hacer ciertas cosas.

D: ¿Cuáles son tus proyectos a corto, medio y largo plazo? ¿En qué te apetece meterte?

L : Pues últimamente me han venido ganas de “guardar Barcelona”. Vine aquí a estudiar hace ya tres años y bueno, cuando acabe la carrera no sé qué será de mí. Tengo ganas de guardar lo poco que queda de auténtico de esta ciudad antes de irme. Me gustaría retomar, por una parte, lo de retratar a desconocidos, a personajes que todavía le dan ese toque gamberro al barrio gótico o al Raval, pero también hay muchos comercios preciosos en el centro, tiendas de medias, de legumbres, de jabón, de café… que a simple vista se ve que les queda poca vida al lado de Carrefour. Por eso he empezado a ir mucho más por la calle con la cámara…
Además tengo otro proyecto que me apetece hacer, al que llamaría “Bailar en los tejados”. Hay dos cosas que me gustan mucho: la danza contemporánea y la fotografía, y me apetece unirlas, hacer algo con estas dos cosas. La danza contemporánea siempre ha estado ligada para mí con la idea de libertad. No hay un lenguaje, sino que cada movimiento inventa un lenguaje. Y el control que se adquiere del cuerpo te ofrece muchas posibilidades que te acercan a esa idea de liberarte del suelo, del peso, de lo material. Me gustaría hacer una serie de retratos en distintas terrazas, tejados… de diferentes ciudades con gente bailando por encima de los edificios, liberándose en varios sentidos de la ciudad.
Hace unos meses mi hermana me ayudó y hicimos unas fotos en la terraza de mi piso en Barcelona. En estas soy yo la que baila, pero me gustaría seguir con la idea en otros sitios y con otras personas bailando.

D: ¿Una cita ? ¿Una frase? Un extracto.. ¿Palabras en desorden?

L : Toda la vida es ahora, escribió Machado. Comparto con él esa idea de que este es el momento, siempre.

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